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domingo, 12 de octubre de 2014

Barcelona-Cataluña

Ahora voy a hablaros de una ciudad que nos sorprendió bastante a toda la familia, bueno, menos a mi madre, ella ya la conocía. Hablo de Barcelona, está situada en el mediterráneo a unos 120 km al sur de Francia y aunque el viaje fue largo, mereció la pena.
La primera imagen fue la de las Ramblas, calle emblemática de la capital ya que termina en la estatua de Colón y puerto deportivo. En plena Rambla descubrimos un mercado (mercat de la boquería) que es una atracción turística, además del servicio que realiza estaba lleno de personas mirando y comprando, había puestos que te vendían fruta, carne, pescado, fiambre...  mi hermano y yo cogimos un vasito con fruta tropical picada, estaba buenísima.
Desde aquí nos fuimos al Puerto, pasando claro por la estatua de Colón. Decidimos beber algo ya que hacía calor y nos sentamos en una terraza del Maremagnum, pedimos creo que agua, cocacola y mis padres un tinto de verano, era muy agradable por sus vistas, aunque un poco caro.
Salimos a ver el puerto olímpico, subiendo por el paseo marítimo, deciros que está lleno de terrazas mirando a la playa de la Barceloneta y Somorrostro, en esta última nos bañamos, el agua estaba muy calentita. En una de estas terrazas había un local llamado Icebarcelona, nos sorprendió ver a gente saliendo de su interior con plumíferos en pleno agosto....con lo que decidimos entrar. Te cobran la entrada, creo que 10euros y te dan guantes y plumíferos ya que todo lo que hay dentro es de hielo los vasos, las sillas, la barra del bar, las distintas figuras talladas en el hielo, la verdad es que es precioso y superoriginal, aunque pequeño, pero hace un frío horroroso. Nos dijeron que aguantaríamos unos 40 minutos pero a los 5 minutos tuvimos que salir corriendo....no aguantábamos más.





Otro día fuimos a ver las obras del arquitecto Gaudí. Deciros que sus obras están declaradas patrimonio de la humanidad. Empezamos por la Sagrada Familia, basílica católica la cual está sin terminar. Nuestro objetivo era entrar, pero la cola daba la vuelta a todo el templo y como iban a ser muchas horas para poder acceder decidimos seguir, aunque viendo como era por fuera, no me puedo imaginar su interior. Allí mismo decidimos coger un bus turístico que nos llevase por todos los edificios de este arquitecto, la Casa Batló, la Casa Milá y el Parque Güell. Ahí nos encontramos con el dragón que te recibe a la entrada, sus jardines, la casa donde Gaudí estuvo trabajando,etc.


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Otro día mis padres nos llevaron a la montaña del  Tividabo. Allí se encuentran el Templo del
Sagrado Corazón y el parque de atracciones que lleva su nombre. Para subir utilizamos un funicular muy antiguo y que daba un poco de miedo, aunque muy divertido. El parque de atracciones es pequeño pero lo pasamos muy bien, deciros que las vistas sobre la ciudad de Barcelona son impresionantes. Al final del día ofrecieron un espectáculo de luz y sonido que nos quedamos con la boca abierta. Acabamos muy cansados, pero mereció la pena.





Podría seguir todo el día hablándoos de lo maravillosa e impresionante que es Barcelona, pero no os voy a contar más, para que la descubráis vosotros mismos cuando vayáis.
Es un viaje obligatorio.

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